09 enero 2009
Navegando...
CON BARCOS TRAICIONEROS, TRATANDO DE ATACAR
MI BARCO DE MADERA, SIRENA DE METAL
CORAZÓN SENSIBLE, SONRISA DE CRISTAL
SE HAN PERDIDO TODOS LOS CONTACTOS
AHORA SOLO ME QUEDA NAUFRAGAR
TEMPESTADES TEMPORALES
SIN PODER ATRAVESAR
Y YO VEO LUCES, AL NAVEGAR
QUE BRILLAN SIN CESAR,
CON SONIDOS MUSICALES
QUE ME LLAMAN SIN PARAR
CON CARITA DE SIRENA, SIRENITA DE METAL
PERO NADA ES REAL...
06 enero 2009
Teorema
Cuando llegues al final errarás el resultado
Porque una ecuación no empírica
No tiene en cuenta los cálculos del corazón
Como la ley de Ohm, válida en baja frecuencia
Mas no aplicable en el campo de las microondas.
Si aceptas solamente lo material y lo establecido
Solo conseguirás estirar el tiempo de la duda
A costa de encoger el de la vida
Y serás como el polvo que arrastra un tifón
Dando vueltas alrededor de tu destino,
Sin saber como ni cuando
Cesará el movimiento y habrá otro mañana
Donde luzca el sol.
Y cuando lo descubras
Quizás sea tarde
05 enero 2009
Reliquia moderna.
En aquellas vagas imágenes de mi infancia que con el tiempo parece un poco más nítida, se vislumbra un singular aparato, en el cual, tengo la sensación de haber pasado la mayor parte de mis primeras horas contemplando. Era tal la fascinación, que yo parcialmente dejaba de existir al momento de concentrar mi atención en este invento de dimensiones cuadráticas, dicho objeto tenía la virtud de transmitir simultáneamente una amalgama de imágenes y sonidos. Fue tal mi fanatismo que al momento de distanciarme de ella, que provocaba a mi temprana edad una especie de síndrome de abstinencia, por lo que fue el principal medio que tenían mis progenitores para regular mi comportamiento.
Ya más maduro y conciente, la televisión paso a ser un mero acompañante cuando se desea estar en un momento solo, paradójicamente se está “acompañado” de la llamada en ese tiempo: “la caja idiota”. Era una forma de dar vida un ambiente que se sabía que se estaba completamente carente de vida humana, de sentirse con alguien sin estarlo.
Lamentablemente como ya sabemos la televisión de esa época se término cuando se decreto por ley que era nocivo para las personas ya que se descubrió por parte de los científicos que era hasta mortal debido a que está directamente relacionada con la principal causal de muerte en nuestros tiempos: el sedentarismo.
Contigo creo que conoci el Amor.

Creo que te perdí Amor, hoy la noche ha sido extraña llena de tormentos, de rabia hacia ti desilusión es la que mi corazón, siente por no haber llegado a tus brazos, brazos blancos como la pureza inmaculada, que ostentas o que al menos creía que ostentabas.
Me alberga una pena enorme el saber y sentir que nos tuvimos que alejar, de que ya no nos veremos más. Amor que daría de mi vida para que me aceptaras, para que volviéramos a ser felices como cuando nos conocimos, y sobretodo para que mi rostro vuelva a sentir tus caricias pero se que todo esto si volviera a ocurrir seria tiempo perdido. Se que si todo esto se hiciera realidad por segunda vez “yo” solo volvería a complacerte en tus caprichos, caprichos que al verte me hacían feliz.
Si esto llego a ser un sentimiento de Amor por ti es por que he caído en la forma absurda y amarga de Amar en la cual creo que aun estoy.
Solo me conforme con tus caprichos tontos, solo con cosas simples pero que creo que estaría dispuesto a vivirlas de nuevo pero contigo a mi lado.
23 diciembre 2008
Mitos socialistas sobre el fascismo
En realidad la clasificación política de derechas e izquierdas empieza a quedarse anticuada; anquilosada tanto en el espacio como en el tiempo. A pesar de que se sigue utilizando a diario y a menudo (aquí cometo yo mismo el error), la clasificación ya no es correcta. ¿Por qué? Pues porque hay anti-liberales en la derecha y en la izquierda; socialistas de todos los partidos, que diría Hayek. Nos queda así un clasificación nueva y realmente seria: liberales y anti-liberales. La vieja batalla del individuo frente a la sociedad y viceversa.
Por eso que alguien llame “fascista” a un liberal tiene el doble de imprecisión; el fascismo es, en realidad, un colectivismo. Como explica perfectamente Hayek – ya antes mentado – en Camino de Servidumbre, el fascismo no es algo que venga de la “derecha” en reacción al socialismo; es simple y llanamente un resultado del socialismo, del colectivismo. Y como todo colectivismo, es anti-liberal. Sin embargo, se tiende a encuadrar al fascismo en la extrema-derecha, cuando no en la derecha. ¿Por qué? Seguramente por el razonamiento del socialismo de que el fascismo es una reacción capitalista a sus teorías. Nada más lejos de la realidad. El fascismo, como especie de colectivismo, es anticapitalista. Nadie liberal, que defienda la libertad individual y la propiedad privada, diría lo siguiente en su sano juicio: “Conforme a la civilización asume formas más complejas, más se tiene que restringir la libertad del individuo”. ¿Adivinan quién dijo esa iluminada idiotez? Sí, fue Benito Mussolini
Es cierto que el fascismo reconocía la propiedad privada, pero el Estado se la adjudicaba a quien le daba la gana. Se aseguraban el poder por la corrupción a la que inducían. Ningún individuo podía competir; el régimen de competencia brillaba por su ausencia. ¿Cómo se puede considerar eso “capitalista”? Imposible, sencillamente. Ni siquiera entra dentro del capitalismo intervencionista que, por desgracia, conocemos hoy en día.
Además el fascismo es el artífice del Estado Social, tan alardeado a veces por la izquierda. Una ideología que se asemeja al socialismo, puesto que también reclamaba una mayor “justicia social”. Precisamente la política económica era otro de sus fuertes, al mentar continuamente la planificación. La planificación económica que recorta libertad y lleva directamente a la ruina.
Resulta increíble ver quiénes fueron los ideólogos y los planificadores de la famosa “Socialización fascista”. Nicola Bombacci y Néstor Majno, dos conocidos pensadores comunistas, idearon la política de socialización basada en el centralismo, el corporativismo y un fuerte incremento del papel del Estado en la no-libertad de los individuos. Sin embargo no se puede confundir con el socialismo libertario, ya que hay alguna que otra diferencia.
“Nuestro programa está alineado en eso que llamamos 'izquierda'”
“Nuestro ideal es el Estado del Trabajo.”
“La verdadera amenaza viene de la derecha”
“La burguesía capitalista trata de hacernos servir a sus fines”
Todas estas frases fueron dichas por Benito Mussolini, el exponente del fascismo. Si nos limitamos a hablar de liberalismo y anti-liberalismo, esto estaría encuadrado inequívocamente en lo segundo. Si nos ponemos a hablar en términos de derecha e izquierda, estaría alineado en lo primero. ¿Por qué? Seguramente, sin las etiquetas que propone el socialismo, estaríamos hablando de otro tipo de socialismo más. Un colectivismo, al fin y al cabo. Claro, que eso sería si no existiera izquierda.
Realmente para entender todo esto es imprescindible nombrar el pasado socialista de Mussolini. Éste fue un dirigente del Partido Socialista italiano. El partido fascista es precisamente un escisión del primero.
Diferentes partidos, la misma cara. El fascismo y el socialismo en realidad están enfrentados porque quieren ocupar el espacio social de la misma gente. Es un dilema: competían entre sí, precisamente el sistema (el de competencia) que quieren combatir y eliminar.

