10 julio 2008
Me amas?
Me amas como yo te amo, me deseas como yo te deseo cada vez que pienso en ti, no hay noche en la que no pueda dormir si no contemplo tu rostro en una pequeña fotografía en la cual me dice varias cosas, cuando estamos juntos tu mirada parece que le hablara a mi corazón, de que también sientes algo por mi de que también me amas, cuando nuestros cuerpos están cerca no sabes como deseo besarte esos labios de almendras pero, para que hacerme falsas ilusiones contigo si no me amas no me hagas sufrir mas porque esta locura en la cual estoy sumergido me llevara a la muerte pero no a la muerte, de mi cuerpo si no a la muerte de mi alma y de mi corazón no me hagas sufrir
Pero me amas?
OSADÍA DE DOS CUERPOS REBELDES
Tú hereje y yo mártir. Las sábanas, nigromantes; nuestra respiración agitada, escéptica y el ocaso tras la ventana, alguacil del universo.
Juntos, somos dos ateos de la castidad y camaradas del jurista adepto al amor.
Nuestra taciturna relación no va más allá de la placidez de nuestras odiseas bajo un cúmulo de mantas que rutilan como un cuerpo celeste allí en la oscuridad que nuestro cuarto desprende.
Tu linaje desciende de intrépidos
caballeros, y mi estirpe no es más que una saga de secuaces quienes se han sometido a las órdenes de tus ancestros, al igual que yo ahora me someto a la espera de mi diagnosis que tú debes juzgar.Me he entregado a tu aliteración de suspiros, a tus notables sonrisas que me embriagan, a tus ininteligibles expresiones... Eres tú quien subyuga y soy yo quien se deja dominar: un sádico y una masoca.
Tan iguales y tan distintos… pero juntos hermanamos los cachos que quedan de nuestras almas en una secreta hazaña, en una acción devota al amor.
Tú mi escolta y yo tu guardaespaldas; ambos jerarcas del poco espacio que nos rodea.
Y allí en el cielo, una tormenta enfadada que acaba de asesinar al amanecer y nos mira de reojo por nuestra osada rebeldía y por nuestra imprudencia de querer escaparse tan sólo unos segundos del mundo que nos rodea.
Dentro de poco, despertaremos de esta quimera totalmente real y zarparemos hacia una nueva terapia médica que afirmará nuestro estado de enfermos en proceso de recuperación.
Entonces, tú en una camilla y yo ya muerta…
Laura Martínez García
Póngale título uds... yo escribo nomás
Con M de mujer
La Misoginia en el Corbacho
Como anteriormente he mencionado el amor es tomado como ordenador de la vida, de ahí se partió para hacer diferentes interpretaciones de la realidad, de la muerte, como es el caso de las coplas de Manrique y de las mujeres, en el caso del Arcipreste de Talavera o Corbacho.La postura del cristianismo fue determinante para el pensamiento del hombre medieval, tanto en la vida cotidiana como en las obras literarias que circulaban. El amor era visto como un ideal, esa idea es trasladada a las relaciones personales, hombre-mujer y materializada, a esto se le llamo fin amors. Ahora el fin último de este amor era la mujer, pues era la que podía poseer los atributos de Dios de manera terrenal, para alcanzarla, el hombre debe estar en constante superación personal, esfuerzo e incluso sacrificio.
La iglesia, a fin de preservar la virginidad y la vida ascética utilizó recursos de polémica anti feministas en los que la mujer se ve caracterizada como la maldad en persona, tan cercana al diablo y con la posibilidad de llevar al hombre a la perdición. Se le retrata como la hija de Eva, la mujer pecadora que desterró al hombre del paraíso. Y más allá de preservar la virginidad y la vida ascética pretende defender el lugar de Dios que ahora ha sido ocupado por la mujer.Esta literatura se vio influenciada principalmente por dos obras de Boccaccio las cuales chocan entre sí:
Pro feminista: De claris Mulieribus.
Anti feminista: Corbaccio.
Y claro, toda esta influencia nos lleva a época más antiguas aún; los griegos. La mayor parte del pensamiento medieval estaba apoyado en las culturas de la antigüedad, por lo que no es de sorprender que figuren personajes como Platón y Aristóteles. Platón tiene a la mujer en un concepto inferior al hombre en todo sentido, es más débil, más tonta y mucho menos capaz de cualquier actividad, sin embargo cerca del final de su vida afirmó que si la mujer se centraba en esa posición era debido a la educación que ésta recibía.Sin embargo El Arcipreste de Talavera no es la única obra anti feminista, por supuesto hay más y, de igual forma existen autores pro feministas.
Espiritualistas
Estos autores ven a la mujer como el motor del hombre hacia la elevación <<>>[1] así lo indica Gonzáles Muela. A esta línea literaria se suman otros géneros literarias como la novela sentimental, literatura caballeresca y los tratados de amor cortés.
Materialistas
Los materialistas en oposición a los espiritualistas ven en la mujer una serie de posibilidades pesimistas que a través de la lujuria llevará al hombre a la perdición.Ahora bien, también está el asunto de la voz en la que el Corbacho está escrito, y ésta es, evidentemente masculina, y es importante aclarar que al hablar de la voz no se hace referencia al autor ni al protagonista, en el caso de las canciones, sino al enfoque en el que se toca un tema determinado.El caso del Corbacho es importante pues la perspectiva de la que se parte es le mujer vista desde los ojos masculinos y su posición ante el amor.
La temática utilizada en ésta obra gira en torno a la mujer completamente, siempre enlistando los defectos y carencias que tiene el género y de por qué el hombre no ha de confiar en ella.Un claro ejemplo es el comienzo del capítulo titulado
DE CÓMO LAS MUGERES AMAN A DYESTRA E A SYNIESTRA POR LA GRAN COBDICIA QUE TYENEN.
SEER la muger tomadora, usurpadora, e a diestro e a Syniestro, poner enello dubda serí grand pecado:Non conoscios, ma aun a sus parientes e amigos,Quanto puede tomar e arrebtar e apañar, tanto por obraPone syn miedo nin vergüença. (C. 133)
[1] NUÑEZ BESPALOVA, Marina, El corbacho: mujer moral y arte de amar, Tesis México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2002, pág 42
Inconcluso
El inconcluso pecho se mezclaba con su cuello, y la boca predominaba en su rostro ,ante sus ojos pequeños que desde lo oscuro gritaban el rojo temor que corre por sus venas, volviendo a su boca un conjunto de estremecedores besos inconclusos ,inconciente inconcluso , inconclusas miradas, tu esencia es arte, post moderno, revolucionario, inquisidor, casi anarquista, pero inconcluso.
Sin saber hasta donde llegaría, pero siempre queriendo ir lejos, el viejo puerto me abrió sus puertas y estoy escribiendo; puede que no estés conmigo, pero aun alcanzo a sentirte. Los brazos sombríos que aparecen como túneles escondidos a través de estos árboles en movimiento que me envuelven en un frío viento que excita mi pelo como tu no lo hiciste, me hace ver las gentes que se saludan y pasean de la mano, preguntando direcciones fantasmas donde poder tomarse un café-yo me fumo un pucho strike sentada en una banca dura pero acogedora, la cual me ha visto empinar mas de una botella algún par de años nuevos.- este puerto inconcluso de deseos me hace respirar una cierta libertad, ala que he aspirado creo que toda la vida. Tal vez te pienso porque tus manos se abrieron para sacarme del vacío del mar que suele llenarse en primavera, ya sin hojas secas ni lluvia en mi cara.
Me apasionan los días como este, la soledad me trae buenos recuerdos, y el humo del cigarro pintoresco adormece un poco mis ganas de volar.
Las ganas de recorrer estos suelos me invade el rojo e inconcluso sabor de mis venas-quiero encontrarte observando alguna de estas grandes ventanas; a todos nos gusta un poco devorar esto de escribir.
está demás decirlo, ni el destino ni nada quiso que tuviese una mínima oportunidad de decirlo, así que tranquilo, no lo diré...
Te busqué , no se si fue suficiente o demasiado, pero la indiferencia de los pasos que alcé esta tarde me hacen enmarcar mi fuerza y mi estadía, no se si soy mujer o cualquier cosa, no se si estoy completa o aun inconclusa, lo que si se es que al pasar por estas hojas, estas calles, estos montes de colores, este puerto infame, no he mencionado a mi luz, mi pequeña almendra, no se si por egoísta, egocéntrica o masoquista, pero he dejado de estar en ella, sin sentir o queriendo no darme cuenta que es ella la razón, ninguna otra, ningún otro motivo, son sus ojos que guían este inconcluso destino que me agobia y que me abraza, no sutil y sin cariño, ahogando la minúscula esperanza que sé que no debe partir, por lo menos no ahora.
Me empino a dejar este asiento de palos negros, las voces de las madres cubriendo a los niños como queriendo cegarlos o endurecerlos; me sumo a la embriagante idea de hacer lo que es debido, dejar este lápiz, abandonar la mente, sé que volverán estas ganas de devorar esto tan inconcluso que es escribir, como la insólita idea de que aún puedo encontrarte de frente, indiferentemente sincera, llamándote casi a gritos, huracanes perdidos en el olvido de aquellos que queremos reírnos en el silencio maléfico de tus escritas palabras.
No te arriesgues a decirlo, ya no es necesario, mi curiosidad llego lejos como siempre, y esta vez me hundió en una inconclusa y absurda serenidad, encontré l paz exageradamente reflejada en mis ganas de no hacer nada, nada mas que acordarme de nuestro encuentro-(cada medio segundo)- y aun respiro en paz, al menos no pienso en ti todo el tiempo.
Las gentes siguen paseándose por mi frente y remarcan en mi rostro lo perdedora que soy y que he sido con cada mirada que me clavan; y yo trato de explicarme el porque de esta bandeja servida y decorada de buenos momentos, pero amargos sabores.-Sabina me pide que ponga el reloj a la hora de los locos de atar , y Paez me obliga a fumarme la locura- tendría que estar en otro sitio, con otros ojos, una sonrisa y un delantal, haciendo revivir pequeñas almas que me han esperado, e inconcientemente, esto me hace peor.
quise llevar al olvido a dar una vuelta y distraernos juntos un par de horas, tomarnos unas cuantas copas de buen vinito y un par de ricos y pintorescos cigarros livianos, y nuevamente este ingrato olvido me jugo una mala pasada, te puso enfrente y reabriste el candado del alma por unos segundos locos, tu boca no supo callar y vomitó pasivamente todo lo que había quedado escondido, pero como todo lo poco entre nosotros, esto tampoco concluyó, el alcohol exagerado en nuestras venas nos dejo parapléjicos e inconcientes, y tuve que dejar de mirar tus ojos tristes, inmaduros y fugases, hace años no me había sentido así, tan maravillosamente inocente e inconclusa...
la hora del adiós a llegado, me animé al fin dejar esta banca, fiel compañera de atardeceres fríos, creí que el destino me tendría algo bueno preparado, como para hacer este adiós menos amargo, menos duro, pero al menos concluimos que no debemos, que no debo, que no se debe, que sigue siendo esta vida para mi algo inconclu...
