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03 junio 2011

Las diabólicas

Publicado por Yareli

Últimamente he estado interesada por el género negro en todas sus expresiones, a raíz de lo que parece será mi tema de tésis definitivo ¿no les pasa que cuando están muy clavados en un tema, lo ven aparecer en todos lados? sí, pues así me pasa, y bueno, me encontré por casualidad con la película francesa Les diaboliques de H.G. Clouzot -yo ingenuamente creyendo que tendría todo que ver con el libro de cuentos Las diabólicas de Barbey d"Aurevilly, especialista en femmes fatales que inspiraría a nuestro genial Efrén Rebolledo- y no con la adaptación de una novela de Boileau y Nercejac (pioneros en teorizar y desarrollar la novela policiaca, mientras uno realizaba las atmósferas, el otro se encargaba de matizar las características de los personajes, más o menos como harían después en América Borges y Bioy Casares, incluso Silvina Ocampo), como fue el caso.
Pese a lo anterior la película sí abre con una cita de Barbey d"Aurevilly:

"Un cuadro es siempre bastante moral
cuando es trágico y transmite el horror
de las cosas que representa."

La historia, va de la codicia por el dinero, pero también del adulterio, y la duda alrededor de la muerte. Si es usted fanático del cine noir, sin duda Las diabólicas le encantará.
Y por no dejar, un poema de Rebolledo:

El vampiro

Ruedan tus rizos lóbregos y gruesos
por tus cándidas formas como un río,
y esparzo en su raudal crespo y sombrío
las rosas encendidas de mis besos.

En tanto que descojo los espesos
anillos, siento el roce leve y frío
de tu mano, y un largo calosfrío
me recorre y penetra hasta los huesos.

Tus pupilas caóticas y hurañas
destellan cuando escuchan el suspiro
que sale desgarrando mis entrañas,

y mientras yo agonizo, tú, sedienta,
funges un negro y pertinaz vampiro
que de mi ardiente sangre se sustenta.

Contacto vía twitter: @yarelibaas

17 marzo 2011

Chloe

Publicado por Yareli

¿Qué nos seduce de una jovencita?
Quizá su piel fresca, o su cabello nuevo...
quizá sea que todo les parece nuevo
y tienen esa forma de ver el mundo
que te hace querer cambiarlo
sólo para verla sonreír....o será....
que tienen toda la vida por delante
cuando tú ya tiraste a la basura la mitad de la tuya.


Exotica

Conocí el cine de Atom Egoyán cerca de los quince años, cuando me sentía aludida a cada palabra de Nabokov y creía que el tiempo se estancaría para siempre, aunque fuese en la memoria de un extraño, casi como les sucede a los protagonistas de Exotica, la cinta por la que lo conocí. Hoy, a más de cinco años de haberme encontrado con él, la magia del internet me puso al alcance de un click la que parece ser su última producción filmica: Chloe (2009).


Me sentí muy entusiasmada, sin embargo, también extrañada de que fuera protagonizada por actores como Liam Neeson o Julianne Moore, no tanto porque me parezcan malos, pero uno mentalmente clasifica los rostros y los tipos de quienes están en pantalla. Lo cierto es que no me cuadraba que un cineasta con las fijaciones y obsesiones que tiene Egoyan encajaran del todo con esas figuras, al menos para mí. Debo decir que no me equivoqué del todo...Recuerdo que cuando vi Exotica el nombre de Mia Kishner no me sonaba para nada y, en efecto, fue hasta después de otro tipo de cintas que empezó a tener renombre. ¿Por qué algo no encajaba? Pienso que la respuesta se encuentra en la primera línea de wikipediazo al buscar el nombre del cineasta:

"Atom Egoyan (en armenio: Ատոմ Եղոյան) es un director de cine independiente, que vive y trabaja en Canadá y es de origen armenio."

Cine independiente son las palabras clave. No entraré en complicaciones de clasificar "cine de arte/culto y comercial " porque no va, es decir, has cine industrial y no industrial. Y quizá Egoyan comenzó haciendo cine para complacerse a sí mismo, a fin de cuentas, creo que el arte surge como una necesidad de algo, distinto para cada uno, pero necesidad a fin de cuentas. No tienes tanta presión ni productores encima que te impidan elegir a tu gusto a tus personajes (ojo, no actores, personajes). Cuando la necesidad se tranforma en otra cosa, el producto también lo hace, a veces para bien, a veces para mal y a veces para cintas como Chloe que no encaja en ninguna de las dos sino en el justo medio.

Pros: tiene una fotografía muy limpia, el comienzo te captura de inmediato, pues se abre con un monólogo genial, la actuación en general es buena, tomas inteligentes.

Contras: las actuaciones se caen a mitad de la película y aunque parece justificarse realmente no lo logra al 100%, el soundtrack está lleno de clichés, no explotan el potencial de la protagonista y el final es abrupto.

Mejor vean Exotica.

18 febrero 2011

Little children

Publicado por Yareli

Me gustan las historias que ocultan el germen que las sostiene, como espectadora me resulta más estimulante pensar en qué es lo realmente importante de una trama y, más importante aún, ¿por qué nos deja un vacío en el estómago después de que terminó? Recuerdo haber tenido esa sensación pocas veces con películas, es más común en mi caso, que ocurra con cuentos o novelas, un buen ejemplo es El juguete rabioso de Roberto Arlt, en donde tuvieron que pasar un par de días para darme cuenta de que Silvio Astier formaría parte de mí para siempre, o cualquiera de los cuentos reunidos en Relatos de Samuel Beckett, a los cuales culparé de un par de escenas mentales que no se borran con el tiempo.

Volviendo al tema del cine, les comento que en las vacaciones me encontré con esta película; Little children de Todd Field en la que podemos encontrar personajes muy bien delineados, el (los) arquetipo(s) de norteamericano de los suburbios.


La cinta nos narra dos historias paralelas; el adulterio entre Sarah Pierce (Kate Winslet) y Brad Adamson (Patrick Wilson) quienes se reúnen en una picina pública con el pretexto de recrearse con sus hijos pequeños y, la de Ronnie J. McGorvey (Jackie Earle Haley) un hombre que vive con su anciana madre y acaba de salir de la cárcel tras haberse exhibido sexualmente. Entre los personajes secundarios se desprenden también otras historias no menos fascinantes y patéticas muy bien logradas: un policía que hostiga a Ronnie con el afán de expíar su propia culpa, un hombre obsesionado con una porn star de la web, y una mujer rechazada socialmente por tener cierta patología, entre otras.

El filme, además, posee guiños literarios tanto en estructura como en contenido, tal es el caso del narrador omnisciente y un crush con Madame Bovary. Es una historia cruda, no apta para espectadores acostumbrados a las complacencias, pero sobre todo es una historia sobre nosotros mismos, sobre el fracaso y la soledad.

15 mayo 2009

¿Y si hubiera dictadura?

La Ola, película alemana del año pasado, es al cine casi, posiblemente, lo mismo que Camino de Servidumbre a la literatura: una explicación sencilla de cómo más intervencionismo, de cualquier forma, va unido inequívocamente a la pérdida de libertades.

La película, a pesar de ser tramposa por momentos, es toda una enseñanza y crítica a las ideologías colectivistas: socialismo, nazismo y fascismo. Aunque más arraigada con los dos últimos.

Ideologías así siempre han sido y serán atractivas para el ser humano. Ideologías altamente vendibles destinadas a luchar contra las “desigualdades sociales” o la “avaricia capitalista”. El caso que se pone en la película es mediante el corporativismo.

Todo parte de un experimento sociológico: poner un régimen de disciplina extrema a unos alumnos, restrigiendo las libertades y haciéndoles sentir un equipo. Un colectivo. Con una pregunta: ¿es posible que en Alemania pueda haber una dictadura?

Poco a poco, el enfrentamiento contra los que no piensan como ellos se hace natural, porque la manipulación está presente. Ese es uno de los puntos angulares que trata la película: la manipulación.

Hitler no ganó unas elecciones democráticas por casualidad. Ni porque sí. Era un gran político y un gran manipulador de masas que puso sobre la mesa al capitalismo como gran culpable de todos los males. Culpable del mestizaje que llevaba al pueblo ario, claramente superior, a ser ninguneado. En tiempos de crisis la gente es más manipulable, otro dato que se muestra en la película a la perfección.

Y, precisamente, como es un proyecto atractivo, poco a poco se van adheriendo a él más personas, dejando de lado el fabuloso curso sobre anarquismo que hay en otra clase. En dicha clase enseñan a ser individualistas y a valerse por sí mismos, cuando en realidad hay que ser un colectivo unido y fuerte. Esa es la enseñanza del profesor.

Y ahí nace la extorsión y la dominación hacia los que no son como ellos, expresado muy bien en el film. En otras palabras: la agresión contra “los malvados defensores del sistema”.

Película valiente que pone sobre nuestra sociedad exactamente la misma pregunta: ¿es posible una dictadura en la actualidad?

08 marzo 2009

El sabor libertario del cine

Es sencillo: tienes que pensar que el personaje más individualista y borde del mundo también tiene sentimientos. Con esa premisa te adentras en el cine, te sientas en tu butaca y te dispones a ver dos horas de la maestría del cine de Clint Eastwood. ¿Estás convencido?

Si no lo estás todavía estás cometiendo un grave error. No te dejes llevar por la crítica “especializada”. Tildar esto de cutre “obra menor” es de locos. Que sí, que son un par de jardines, un par de casas y un Gran Torino GT. Pero precisamente de su sencillez irradia su calidad. Gran Torino es un compendio de la obra de Clint. Un drama sentimentaloide, sí, pero que nace de un tipo duro como el protagonista, Walt Kowalski.

Walt es alguien hecho a sí mismo. La vida le ha dado bofetadas que han ido cimentando su carácter. La última, la pérdida de su mujer. Sencillo arranque. Si a eso le añadimos que el barrio está lleno de asiáticos y él es racista, tenemos todo lo que necesitamos saber.

Y entre ese mar, tenemos un sabor extraordinariamente liberal-libertario. Nos encontramos una adulación al esfuerzo individual y personal y al “american dream” que tanto gusta al maestro Clint. Y también nos encontramos con una defensa de la propiedad personal y privada, aunque pase por defenderla a tiros (por no hablar de la cara-poema que pone cuando el hijo decide en su lugar por su vida).

¿Egoísmo? No. Ni siquiera como lo entendemos en la actualidad. Tampoco el racional. Es una película que trasciende de todo eso. Como dijo Fonseca, es íntima. Y además, conlleva una filosofía moral totalmente personal. No deja de sonar diferente, por mucho que hayamos visto la misma situación, que un jodido racista se encariñe con la vecina familia asiática hasta tal punto de defenderla a muerte.

Y al final, deja a un lado prejuicios y a la propia familia biológica para entregarse al joven Thao, al que le enseña los valores imprescindibles para sobrevivir; el trabajo, el mérito, el esfuerzo... En definitiva, los mismos valores que a él le han hecho grande. Chapó por Clint. Mezcla el sentimentalismo de Million Dollar Baby rescatando como protagonista a Harry. Ha hecho una película grande, como a lo que nos tiene acostumbrados.

02 febrero 2009

Mira esta peli ¡Ya!

No lo podría decir más claro. Pocas veces he sentido tanta satisfacción al adquirir un DVD tan costoso como ha sido el de Batman: El Caballero Oscuro. Sin duda, debería de tener más nominaciones a los Óscar. Pero la Academia prefiere nominar en solitario al fallecido Ledger. Perfecto. Ellos pierden la oportunidad de recuperar el nivel en sus demacrados premios.

El caso es que ayer volví a ver la película nada más llegar a casa. Me volvió a impresionar. Incluso más si cabe. Siempre se dice que al verla dos veces te fijas más en ciertos detalles. Esta vez me fijé más en Ledger, ya que en la primera ocasión iba con la incógnita de ver qué sentido le daría al Joker. Ahora estoy doblemente contento y resarcido. Su interpretación es de antología.

Y eso que no podía haber dudas de ningún tipo; el papel le dejó tan tocado que probablemente fuera lo que desembocara en su repentina muerte. No obstante, pasará a la historia del cine como un mito más. Pudo dar más de sí y lo que nos deja es un asombroso papel de Joker. ¿El nuevo James Dean? Las comparaciones son odiosas. Por el momento Ledger llega con el Globo de Oro bajo el brazo – metafóricamente hablando, claro está – y el más que probable Óscar sobre la mesa.

En cuanto a los efectos especiales, son estupendos. Y pocas veces se ha visto que una película tachada categóricamente de “acción” mantenga ese nivel de incertidumbre entremezclado con pasión hasta el final, con la necesidad de estar al desquite en cualquier tramo de la película. Probablemente sea una película larga, pero llega a hacerse corta. Sí, son casi tres horas, ¿y qué? La mejor película que ha parido Sergio Leone dura practícamente cuatro horas y se llama Érase una vez en América. Y es tan penetrante, con una banda sonora ajustada – la mejor de la historia del Cine – , que te mantiene pegado hasta el final.

Y ésa es otra característica adicional: la Banda Sonora. Todavía no escuché a nadie hablar del acompañamiento que hace la BSO a esta película. Quizá es la mejor posible. Regala acción cuando la película lo requiere; regala interrogación cuando el film lo requiere; y regala pasión cuando la obra lo requiere. BSO buena, esto es, de acuerdo con la propia esencia de la película. Y eso que no es demasiado cambiante.

Pero yo quería destacar el papel de Aaron Eckhart, que interpreta al fiscal Harvey Dent. Es una pena que no se le haya dado tanta bola a este actor, porque es un descubrimiento importante. En varios puntos de la película ésta gira entorno a él, y llega a consumir protagonismo al propio Batman.

En cuanto al resto del reparto, Bale sigue haciendo un buen papel. Es significativo que en esta película nada gire entorno a su personaje principal. Debe de ser la primera película de superhéroes en la que eso pasa. Por otro lado, quitarle el papel de Rachel a Katie Holmes para dárselo a Maggie Gyllenhaal no ha cambiado nada. Ninguna le ha puesto especial sentimiento, aunque quizá sea mejor la segunda.

Me gusta: la interpretación de Heath Ledger, dando un sentido oscuro y auténticamente esquizofrénico al personaje. Premios merecidos.

No me gusta: que se presente la Anarquía, una vez más, como el triunfo del Caos.

¿Merece la pena? Indudablemente, sí.

07 diciembre 2008

La justicia de Hollywood

En la historia del cine y de Hollywood hay muchos interrogantes. Más concretamente cuando hablamos de los Óscar. Y es que tan magnos premios no pueden pasar sin tener una crítica, y ésta tiene que haberla. Tiene que haberla porque muchos nos preguntamos si de verdad los Óscar han sabido premiar la esencia del cine a lo largo del último siglo hasta el presente.

Miles de películas – obras maestras – se han quedado sin premiar. Sin siquiera una mísera nominación. Otras, por el contrario, han tenido muchas nominaciones, sin conseguir ninguna. Así destacamos películas como Érase una vez en América, de Sergio Leone. Ni una mísera nominación a un Robert De Niro soberbio, en uno de los mejores papeles de su carrera, ni un reconocimiento a James Woods en el mejor papel de su carrera. Ni siquiera premiar esta obra póstuma de Sergio Leone hubiera reconocido la obra maestra que se encuentra en ella. Sergio Leone nos trajo, y no me equivoco, su mejor película poco antes de fallecer. Y nadie se lo pagó. Ni siquiera la Banda Sonora – para muchos la mejor de la historia del cine – consiguió ser nominada. Y eso que es del gran Ennio Morricone.

Más recientemente, en el 1999, no se premió a una de las mejores películas de la década: El Dilema (The Insider). En esta película Russel Crowe nos trae la mejor interpretación de su vida, y no le dan el Óscar. ¿Cómo se lo pagaron? Dándole solamente un año después el Óscar al mejor actor por Gladiator. Vale que hay hace una muy buena actuación, pero no deja de ser una deuda del pasado. Igualmente Al Pacino nos deja una estupenda actuación que debería haber sido, cuanto menos, reconocida por una nominación de la Academia.

Lo mismo podemos decir de Jack Nicholson o Morgan Freeman, a los cuales les han “robado” unos cuantos Óscar. Al actor negro solo tuvieron a bien concederle el premio por Million Dollar Baby. Aunque hace una excelente interpretación, a mí me queda una pregunta: ¿se lo dieron por la deuda que tenían con él de hace años? Porque el mejor papel de su carrera para mi gusto lo interpretó en Paseando a Miss Daisy. Una película – que también ronda las cinco estrellas en calidad narrativa e interpretativa, puesto que Jessyca Tandy también se sale – de las mejores que he visto. No deja de excamar que a Freeman sí le otorgaron el Globo de Oro por esa interpretación, y sin embargo, no se lo dieron por Million Dollar Baby.

Pero la mala suerte que desprende la Academia no se queda ahí; también se ha cebado con directores. De todos, yo destacaría a dos. El primero es Martin Scorsese. Pronunciar el nombre de este hombre es sinónimo de buen cine, y ese buen cine lo tenemos en películas como Toro Salvaje, Taxi Driver (asombrante De Niro), El Color del Dinero (con un magistral Paul Newman, que hace buen actor a Tom Cruise) o Uno de los nuestros, entre otras muchas. No le dieron el Óscar por ninguna de ellas. Tuvo que llegar uno de los films más mediocres de su carrera – Infiltrados – para que la Academia le concediera un Óscar. Un Óscar en deuda después de tantos años no otorgándole la estatuilla de manera injusta. Infiltrados es, además, un remake de una película japonesa. Ni siquiera es scorsesiana.

Actualmente hay otro director en la misma situación que padeció Scorsese durante tantos años. Su nombre es Ridley Scott, y ha dirigido auténticas películas de culto como Blade Runner. Pues no le han dado el Óscar ni por Gladiator y su última gran película (la mejor del año pasado), American Gángster, tuvo una nominación solitaria por mejor dirección artística. ¿Cuándo se hará justicia con este director? La Academia lo sabrá.


Fotos:

  1. De Niro en Érase una vez en América, mirando a través de una ranura su pasado.
  2. Al Pacino y Russel Crowe en El Dilema, en la escena del coche.
  3. Morgan Freeman y Jessyca Tandy en Paseando a Miss Daisy, en la escena final.
  4. De Niro en Taxi Driver después de su matanza.
  5. Russel Crowe en Gladiator, en la escena del combate final con el emperador
Películas recomendadas:
  • Érase una vez en América (Sergio Leone)
  • Blade Runner (Ridley Scott)
  • El Dilema (Michael Mann)
  • Toro Salvaje (Martin Scorsese)
  • El Color del dinero (Martin Scorsese)
  • Taxi Driver (Martin Scorsese)
  • Paseando a Miss Daisy (Bruce Beresford)
  • American Gangster (Ridley Scott)

11 noviembre 2008

Cine: Almost Famous (Casi famosos)

Ayer estuve viendo la película Casi famosos, en la cual se retrata muy bien la década de los 70 del rock. La película, con una excelente Kate Hudson (practicamente el único papel digno de su carrera), narra la pequeña historia de un adolescente de 15 años al cual le encanta el rock y busca su oportunidad en el periodismo. Por cierto, no me recordéis el error de no haber incluído a Kate Hudson en la lista de la izquierda.

Es verdad que a simple vista no parece gran cosa, pero dentro, cuando te inmiscuyes en la película, te das cuenta de que ves algo muy diferente: la historia de un grupo de rock de no mucha monta que lo intentará todo por llegar a la fama.

Es curioso ver cómo la película narra a la vez varias historias diferentes. Para empezar, tenemos de inicio a la hermana del protagonista peleando con su madre por la moda rock. La fuerte discusión que hace que la hermana se largue de casa quedando de malas maneras con la madre y siendo su hermano un crío.

Y, amigo, después es cuando vemos que el niño se hace mayor. Empieza a escuchar a los grandes de rock y empieza a maquinar su cabeza para hacer cualquier cosa con tal de compartir experiencias con sus ídolos. La solución es bien clara: los reportajes musicales. Así es cómo empieza el instituto, pero sin saber cómo acabará su gloriosa aventura.

¿Aventura? ¡Por supuesto! Seamos sinceros, ¿a quién de nosotros no le gustaría pasar toda una gira con tu grupo favorito y trabajando para la revista Rolling Stone? Todo un viaje a los setenta que esta magnífica obra nos trae. Con groupie incluída: la ya mencionada Kate Hudson.

Y en medio de todo esto, nos encontramos con algo evidente desde la primera vez que el chico y Kate se ven: la atracción entre los dos. No sabemos qué pasa después de la película, pero nos hacemos una idea de lo que podría pasar entre ellos.

A pesar de todo, la historia de la banda que se retrata es demasiado previsible, y más teniendo en cuenta que es una película de Cameron Crowe, que siempre se distingue por buscar el amarillismo por doquier. Así, nos pasamos toda la película con una banda que se cree que ha triunfado, cuando todavía no han llegado a mucho. Lo cierto es que es la base de la película: la entrevista con el guitarrista vital para hacer el reportaje para Rolling Stone. Algo que, parece, nunca pasará.

Al final nos damos cuenta de que es toda una oda a la amistad y la sinceridad. De hecho, el final con el guitarrista yendo a casa (por equivocación, eso sí) del pequeño periodista no tiene precio. Y Kate Hudson haciendo por fin el viaje del que habla al principio es un muy buen detalle.

La frase de la película, sin duda, es: “Si creéis que Mick Jagger seguirá intentado ser una estrella de rock a los 50 años, os estáis equivocando”.

Película recomendable, muy recomendable. Sobre todo porque Kate Hudson destaca por encima de los demás, lo cual le valió su única nominación a un Óscar. No me extraña, porque después de esto ha deambulado de película mala en película mala, contando los bodrios que se ha marcado con su ex-camarada Owen Wilson.

28 septiembre 2008

La leyenda Newman

Ayer, desgraciadamente, nos dejó uno de los mayores mitos de la historia del cine. Los ojos más azules que cubrieron a un galán de Hollywood que además de actor era director, guionista y productor. Estoy hablando, cómo no, del inigualable Paul Newman.

Indiscutiblemente fue un mito del cine. Tanto que le llamaban la estatua griega de Hollywood, lo cual podemos llegar a comparar con la antigua mitología griega. Fue durante muchos años el hombre más sexy del mundo y el que puso de moda los llamados sex-symbol. Más allá de eso ha sido un actor que ha hecho disfrutar en innumerables ocasiones al gran público con sus excelentes interpretaciones.

Nació un 26 de enero allá por el 1925 y nadie se imaginaba a lo que llegaría aquel rapaciño. Su padre tenía origen judío y alemán, y su madre se inclinaba por fuertes convicciones católicas. Hecho un héroe de guerra – sirvió en la marina estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial – regresó a EEUU, concretamente a Kenyon, para graduarse en Ciencias Económicas. Gran amante del fútbol americano, ingresó a un equipo.

No tardaría demasiado en mostrar sus inclinaciones por el mundo de la actuación y del espéctaculo. De hecho, poco después de lo anteriormente mencionado se unió a la compañía de Teatro de Illinois – curiosamente donde es senador Barack Hussein Obama - “Woodstock Player's”. Allí conoció a su primera esposa, que le duraría solamente 9 años. Sin embargo, es la madre de todos sus hijos.

Lo que le hará pasar como leyenda de Hollywood son sus dos Óscar y sus nueve nominaciones a los mismos. Es uno de los actores que más nominaciones ha tenido a los Óscar, siendo superado por el mismísimo Nicholson, del que ya se habló aquí (3 Óscar y 12 nominaciones).

No obastante, hasta 1986 no consiguió la ansiada estatuilla “de verdad”, como el diría. Lo dijo así porque un año antes le habían entregado una honorífica por sus múltiples actuaciones, y él quería una por una sola interpretación. Le vino por El Color del dinero, en la que se puso a las órdenes del inigualable Martin Scorsese para interpretar a un antiguo campeón de billar retirado. La actuación de Newman es, en una palabra, impresionante. En dos sería impresionante e inigualable. Se suele coincidir en que esta película es una continuación de El Buscavidas.

A pesar de todo, una de sus mejores películas será La leyenda del indomable. En definitiva, el título le viene al pelo. Él mismo es una leyenda, y un indomable. Siempre en contra de las drogas (no sé si de su prohición, pero sí de su consumo), promocionaba documentales en contra de la adicción y ponía dinero. Por actuaciones como esas, fuera de la pantalla, recibió otro reconocimiento de la Academia por su Humanidad.

Nos dejó ayer, tras un largo cáncer de pulmón. Dejó su tratamiento y se retiró a su casa, para agonizar en ella junto a su familia y demás seres queridos. Comportamiento tradicional, como el de su madre católica. Ellas no olvidarán sus ojos; los demás no olvidaremos su profesionalidad.

Algunos lo recordarán por su papel en El Golpe; otros, por El color del dinero. Lo que nadie podrá decir es que no le recuerda por algo. Bien sea por su enorme persona, por su enorme belleza o por su enorme capacidad cinematógrafica, es una leyenda. LA leyenda.

PELÍCULAS RECOMENDADAS:

-La gata sobre el tejado de zinc caliente (1958)

-El buscavidas (1961)

-Cuando se tienen veinte años (1962)

-Hud, el más salvaje entre mil (1963)

-La leyenda del indomable (1967)

-Veredicto final (1982)

-El color del dinero (1986)

-Ni un pelo de tonto (1994)

-Camino de perdición (2002)

14 septiembre 2008

Jack Nicholson, ese hombre (parte segunda)

La década de los 80 fue muy productiva para Jack Nicholson. Tan solo dos años después de El Cartero siempre llama dos veces se estrenó La fuerza del Cariño, por la que ganaría su segundo Óscar, esta vez como mejor actor de reparto. Fue su primer trabajo a cargo de James L. Brooks, otro director clave en la carrera de Nicholson.

Después vino El Honor de los Prizzi, película que aprovechaba que los films sobre mafia estaban de moda gracias a El Padrino y sus secuelas. John Huston hace aquí una notable dirección en la que coincide con su hija, Anjelica Huston, que a su vez era la pareja de Jack en ese momento. Anjelica recibió aquí su primer Óscar como mejor actriz de reparto. Otro tanto para la película.

Después vinieron Se acabó el pastel, Las Brujas de Eastwick y una notable actuación en Tallo de Hierro por la que estuvo nominado al Óscar a mejor actor. Pero en el 1989 vino su gran papel de la década: encarnar al Joker en la primera película de la saga de Batman, dirigida por Tim Burton. No haré una comparación entre la interpretación del Joker de Nicholson y la de Hearth Ledger, porque son dos Jokers distintos. El primero está muy fijado en el Joker de los años 60, gracioso y bufón, y el segundo en el de los 80, cuando los tipos duros como Ronald Reagan (los 80 de Reagan) y Rambo estaban de moda. Dicha moda traspasó al cómic, y recientemente ha sido puesta en la gran pantalla en Batman: The Dark Knight, con una muy buena actuación del fallecido Ledger. Pero el que se embolsó más dinero fue Nicholson, porque el papel de Joker es el mejor pagado de su carrera. Cincuenta millones de dólares más parte de los beneficios de la taquilla de la película, que fue enorme.

La época de los 90 tampoco fue mala para el actor. Empezó con The Two Jakes, que era la segunda parte de Chinatown y que estaba dirigida y protagonizada por Jack Nicholson. Desconozco actualmente su resultado en taquilla, pero lo cierto es que la vi y no me resultó tan mala. Es cierto que Nicholson no iguala la gran dirección de Polanski, pero hace una versión más que correcta y una espléndida actuación como el detective Gittes.

Hizo otra gran actuación encarnando al hombre-lobo en Lobo. Muy buena película de terror en la que le acompaña una tremenda Michelle Pfeiffer (como siempre) y un guión aceptable. Mars Attacks!, Sangre y vino... hasta que vino la actuación de la década: Melvin Udall en Mejor...imposible, dirigida por James L. Brooks.

¿Alguien se imagina a otro Melvin Udall que no sea Jack Nicholson? Maniático, con problema psicológicos, que odia a todo el mundo... hasta que ve a Carol (Helen Hunt), de la que, sin saberlo, se enamora. Y así es como el personaje va cambiando y cambiando. Cada escena de la película es un guión en sí mismo. Te encierra en una terrible atmósfera en la que estás esperando que Melvin Udall diga la próxima sandez para echar una risa. Hasta que al final se pierde y... la escena del final es impagable.

De sus últimos títulos hay que destacar A propósito de Shmidt, que habría que llamar A propósito de Nicholson. En esta película se ve la degeneración de un hombre después de jubilarse. Pierde a su mujer y apadrina a un niño africano al cual le cuenta todas sus historias. Las cartas a Ndubu será donde se cuente la historia completa, hasta llegar a la escena final, donde Schmidt es contestado por la que cría a Ndubu y echa a llorar. Increíble final.

Y también increíble la carrera que he repasado, la de Jack Nicholson. Dudo mucho que exista otro actor igual en los próximos años. Incluso dudo de que exista otro actor así en la historia. Tres Óscar y siete Globos de Oro, además de tres BAFTA. No le queda a Bardem ni ...

07 septiembre 2008

Jack Nicholson, ese hombre (Primera parte)

No sé si alguno de los que me leen lo sabrá, pero mi actor favorito es el magnífico Jack Nicholson. Aunque he de decir que después de ver la última película de Batman no sé cuál será mejor Joker El de Nicholson se asemeja al de los 60 y el de Ledger al de los 80. Más adelante explicaré las diferencias. Los dos, en su estilo, están fenomenalmente interpretados y dejan el listón altísimo de cara a futuros Jokers.

Jack Nicholson empezó con el impulso del gran director Roger Corman, que le proporcionó sus primeros papeles en películas de baja calidad entre las que cabe destacar La pequeña tienda de los horrores o El terror, esta última interpretada junto a un gran Boris Karloff en horas algo bajas de interpretación.

No llegó sin embargo a destacar hasta que apareció en Easy Rider: buscando mi destino, película que impresionó a una parte importante de la crítica y propició su primera nominación a los Oscar como mejor actor de reparto. Nicholson demostraba en esta producción ya buenas dotes de interpretación en una película sobre una panda de moteros que se consideró un ícono de la filosofía de vida libertaria.

Tras haber interpretado a un gran detective Gittes en Chinatown, una de las mejores actuaciones de Jack Nicholson y una gran película dirigida por John Houston en la que el propio Houston hace un cameo como padre de la protagonista, en 1975 le llegó su año. El de la consagración. Hizo buenas producciones como Dos pillos y una herencia, pero recibió su primer Óscar a mejor actor por su magistral interpretación en Alguien voló sobre el nido del cuco, merecedora de otros cuatro Óscar más por parte de la Academia de Hollywood.

En dicha película Nicholson interpreta a un delincuente que es ingresado en un manicomio para ponerle a tratamiento, al ser considerado un peligro público ya irreversible y sin curas. Después de varias vivencias, decide poner fin a su estancia largándose de las instalaciones junto al indio del Hospital. Primero hará una fiesta de despedida que acabará con malas consecuencias y Jack Nicholson como vegetal, haciendo así imposible su salida. (Hasta aquí puedo leer, les recomiendo que vean la película. No será para nada tiempo en vano ni perdido). Con esa gran interpretación que conmocionó tanto a la gran crítica como al enorme público, Nicholson se alzó con su primer Óscar al mejor actor. Óscar merecidísimo que no haría nada más que empezar una enorme carrera de éxitos y nominaciones, incluso algún que otro robo de Óscar.

Con su Óscar en el bolsillo siguió moviéndose en las altas esferas de Hollywood. Pero en el 1980 llegó otro de sus papeles más laureados y reconocidos: interpretó al psicópata asesino Jack Torrance en El Resplandor, dirigida por el magnífico Stanley Kubrick. Este es uno de los papeles más conocidos de Jack en su carrera. No solo por la película en sí, sino porque el papel de loco es el que más le ha ido en sus múltiples interpretaciones. Podriamos decir que en casi todas sus películas, en un sentido u otro, ha hecho de loco.

Solo un año después de El Resplandor se estrenó una película en la cual Nicholson protagonizó una de las escenas más conocidas de la historia: El Cartero siempre llama dos veces. Aquella conexión con Jessica Lange fue el gran atractivo de la película, que no dejaba de ser un remake de la versión del 1943 y basada en la novela de James Cain. La escena de sexo encima de la mesa de aquella cocina quedará grabada en la memoria de todos los que han visto la película y de muchos cinéfilos. Se llegó a decir que incluso hubo sexo real entre los dos protagonistas, algo que ha sido desmentido por el director y los dos actores.